jueves, 26 de noviembre de 2015

Sociedad de la información

¿Vivimos en una época de cambios, o un cambio de época? ¿Cómo caracterizar las profundas transformaciones que acompañan la acelerada introducción en la sociedad de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC)? ¿Se trata de una nueva etapa de la sociedad industrial, o estamos entrando en una nueva era? “Aldea global”, “era tecnotrónica”, “sociedad postindustrial”, “era" o "sociedad de la información” y "sociedad del conocimiento" son algunos de los términos que se han acuñado en el intento por identificar y entender el alcance de estos cambios. Pero mientras el debate prosigue en el ámbito teórico, la realidad corre por delante y los medios de comunicación eligen los nombres que hemos de usar. Cualquier término que usemos, en el fondo, es un atajo que nos permite hace referencia a un fenómeno -actual o futuro-, sin tener que describirlo cada vez; pero el término escogido no define, de por sí, un contenido. El contenido emerge de los usos en un contexto social dado, que a su vez influyen en las percepciones y expectativas. Pues, cada término lleva consigo un pasado y un sentido (o sentidos), con su respectivo bagaje ideológico. Era de esperarse, entonces, que el término que se quiera emplear para designar la sociedad en la que vivimos, o a la cual aspiramos, sea objeto de una disputa de sentidos, tras de la cual se enfrentan diferentes proyectos de sociedad. En el marco de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información -CMSI-, hay dos términos que han ocupado el escenario: sociedad de la información, y sociedad del conocimiento, con sus respectivas variantes. 1) Historia de los términos a) Sociedad de la información: En la última década, "sociedad de la información" es sin duda la expresión que se ha consagrado como el término hegemónico, no porque exprese necesariamente una claridad teórica, sino gracias al bautizo que recibió, en las políticas oficiales de los países más desarrollados y la coronación que significó tener una Cumbre Mundial dedicada en su honor. Los antecedentes del término, sin embargo, datan de décadas anteriores. En 1973, el sociólogo estadounidense Daniel Bell introdujo la noción de la «sociedad de información» en su libro El advenimiento de la sociedad post-industrial, donde formula que el eje principal de ésta será el conocimiento teórico y advierte que los servicios basados en el conocimiento habrían de convertirse en la estructura central de la nueva economía y de una sociedad apuntalada en la información, donde las ideologías resultarían sobrando. Esta expresión reaparece con fuerza en los años 90, en el contexto del desarrollo de Sociedad de la información / Sociedad del conocimiento Página 1 de 9 http://www.vecam.org/edm/article.php3?id_article=94 27/09/2005 Internet y de las TIC. A partir de 1995, se lo incluyó en la agenda de las reuniones del G7 (luego G8, donde se juntan los jefes de Estado o gobierno de las naciones más poderosas de la planeta). Se ha abordado en foros de la Comunidad Europea y de la OCDE (los treinta países más desarrollados del mundo); también lo adoptaron el gobierno de Estados Unidos, así como varias agencias de Naciones Unidas y el Grupo Banco Mundial. Todo ello con gran eco mediático. A partir de 1998, fue escogido, primero en la Unión Internacional de Telecomunicaciones y luego en la ONU, para el nombre de la Cumbre Mundial a realizarse en 2003 y 2005. En este contexto, el concepto de "sociedad de la información", como construcción política e ideológica, se ha desarrollado de la mano de la globalización neoliberal, cuya principal meta ha sido acelerar la instauración de un mercado mundial abierto y "autoregulado". Política que ha contado con la estrecha colaboración de organismos multilaterales como la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, para que los países débiles abandonen las regulaciones nacionales o medidas proteccionistas que "desalentarían" la inversión; todo ello con el conocido resultado de la escandalosa profundización de las brechas entre ricos y pobres en el mundo. En este contexto, si bien las tecnologías de la comunicación han sido un factor clave en la aceleración de la globalización económica, su imagen pública está más asociada a aspectos más "amigables" de la globalización, como Internet, telefonía celular e internacional, TV por satélite, etc. Así, la sociedad de la información ha asumido la función de "embajadora de buena voluntad" de la globalización, cuyos "beneficios" podrían estar al alcance de todos/as, si solamente si pudiera estrechar la "brecha digital". b) Sociedad del conocimiento La noción de "sociedad del conocimiento" (knowledge society) emergió hacia finales de los años 90; es empleada particularmente en medios académicos, como alternativa que ciertos prefieren a "sociedad de la información". La UNESCO, en particular, ha adoptado el término "sociedad del conocimiento", o su variante, "sociedades del saber", dentro de sus políticas institucionales. Ha desarrollado una reflexión en torno al tema, que busca incorporar una concepción más integral, no ligado solamente a la dimensión económica. Por ejemplo, Abdul Waheed Khan (subdirector general de la UNESCO para la Comunicación y la Información), escribe (2003): "Information society is the building block for knowledge societies. Whereas I see the concept of ‘information society’ as linked to the idea of ‘technological innovation’, the concept of ‘knowledge societies’ includes a dimension of social, cultural, economical, political and institutional transformation, and a more pluralistic and developmental perspective. In my view, the concept of ‘knowledge societies’ is preferable to that of the ‘information society’ because it better captures the complexity and dynamism of the changes taking place. (...) the knowledge in question is important not only for economic growth but also for empowering and developing all sectors of society". Un matiz en este debate, que solo concierne a los idiomas latinos, es la distinción entre "conocimiento" o "saber" (ambos en inglés se traducen como "knowledge"). La noción de “saberes” implica certitudes más precisas o prácticas, mientras que conocimiento [1] abarca una comprensión más global o analítica. Por lo general, en Sociedad de la información / Sociedad del conocimiento Página 2 de 9 http://www.vecam.org/edm/article.php3?id_article=94 27/09/2005 este contexto se los utiliza indistintamente, si bien en español, al menos, conocimiento parece ser más usual. 

miércoles, 25 de noviembre de 2015



Estereotipo
El concepto de estereotipo ha ido evolucionando a través del tiempo y lo que originalmente se utilizaba para denominar a la impresión tomada de un molde de plomo de la original para luego ser repetidos en una imprenta, hoy se amplió y se usa mucho más también para identificar y nombrar a aquellas personas que normalmente se agrupan y comparten, ya sea cualidades o características físicas. Por ejemplo, aquellas personas estudiosas y que además están acompañadas por una serie de características físicas como ser anteojos, el pelo cortado y peinado extremadamente prolijo, convencionalmente, son el estereotipo de lo que se conoce como nerd o traga, según las culturas de las cuales provengamos.

Corriéndonos de las definiciones actuales y pasadas, el estereotipo no es ni más ni menos que una generalización. Esta generalización no sólo actúa de manera física o exterior, sino también en relación a lo actitudinal y el comportamiento. Por ejemplo, un estereotipo conocido es el impuesto por la moda femenina, de que las medidas perfectas del cuerpo de mujer es 90 60 90. Eso sería una generalización exterior o física. Pero también imaginemos en el pasado, nuestras abuelas, como mujeres tenían un comportamiento muy diferente al de las mujeres de hoy: las mujeres de décadas pasadas tenían el estereotipo de que la mujer era sumisa, más tranquila y relajada que el hombre, no era apta para puestos laborales, y en general, se ocupaban de las tareas del hogar o la crianza de los niños. Esto ha cambiado mucho en la era actual. El estereotipo de la mujer es mucho más activo, laboralmente y académicamente.

Para los seres humanos, sin excepciones, es muy difícil sustraerse de este tipo de cuestiones, asimismo como el prejuicio sobre situaciones y personas es parte de nuestras vidas, el estereotipo también sigue este mismo camino.

Sin dudas habrá y hay estereotipos a los cuales nos guste pertenecer, por ejemplo, cuando pensamos en alguien flaco, alto y con rasgos muy armónicos en su cara, inevitablemente, nos refiere al estereotipo de la o del modelo. Pero claro, también está la situación anterior que les comentaba más arriba, la del traga o nerd, en la cual la generalización o estereotipo no resulta ser tan agradable, ni simpática como la de la modelo.

La moda, el mercado y el ideal de consumo son los creadores de la mayoría de los estereotipos sociales que hoy en día podemos encontrar. Los y las modelos imponen su estereotipo físico de anatomía perfecta, las series de TV muestran adolescentes en edad escolar que todos los jóvenes televidentes quisieran lograr ser… Por eso, también los medios de comunicación, sobre todo la televisión, por el uso que hace de la imagen y de lo visual es mucho más influyente en cuestión de “modas” que sus otros compañeros: la gráfica y la radio. En ese sentido, el mercado impone la creación de “deseos” y de “necesidades”, que impulsan a la persona a desear arribar al estereotipo en busca de ostentar el nivel de vida que se muestra y que correspondería a él. Por ejemplo, si usar zapatillas de tal marca, anteojos de sol de tal otra, y tener un auto de ese modelo, nos convierte automáticamente en alguien “cool”, que denota alto poder adquisitivo o un nivel de vida lujoso.

El camino seguro de estas generalizaciones a veces desemboca en casos de encasillamiento de las personas antes de conocerlas y ahí entra en juego el famoso prejuicio: “ah no, no me junto con el chico de anteojos porque seguramente es aburrido y está todo el día sentado detrás de un libro”. En tanto la situación podría agravarse y no quedarse nada más que en un prejuicio y avanzar en el fomento de situaciones de discriminación. Por ejemplo, fueron de relevancia pública casos de agresión a través de redes sociales como Facebook a chicos de secundaria, por ejemplo, por ser estudiosos, lindos o exitosos.

Lamentablemente, aunque tanto desde el seno académico como puede ser la escuela, o desde el plano familiar, se trabaje para que los chicos no caigan en estas generalizaciones a veces tan peligrosas, sin dudas, la televisión o el cine, que tienen una presencia tan importante en las vidas de los más jóvenes, son las que más fomentan esto de los estereotipos.

Publicidad Y Estereotipos
Un elemento que afecta considerablemente la manera en la que un grupo mira a otro, es decir que permite la creación de estereotipos, es la publicidad, lo que se intenta inculcar en el pensamiento colectivo a través de los medios. Un ejemplo de esto es la publicidad machista que intenta convencernos por ejemplo de que los autos son para los hombres (es decir que a todos los hombres le gustan los vehículos y a las mujeres les tienen sin cuidado) y las cremas para el cuerpo son para las mujeres (es decir que a todas las mujeres les interesa muchísimo su aspecto físico y a los hombres no les preocupa el suyo).
En la publicidad machista se presenta la imagen de la mujer como la de alguien heterosexual, casada con un hombre, que realiza las tareas de la casa y cuida de los hijos que ambos tienen en común. Sus profesiones suelen ser de enfermera, profesora o secretaria (siempre con un jefe, en su mayoría hombre). Y si no es así, la presentan como un ser frívolo, superficial, tierno, objeto del deseo de los hombres (jamás se menciona la homosexualidad), culpable de los divorcios y con una gran inestabilidad emocional.
Por su parte, el hombre es un ser fuerte, equilibrado, un padre inequívoco, que se ve rebalsado por los problemas de la casa (de los que su mujer es culpable) y se refugia en la “cerveza del sábado” con sus amigos o en su trabajo, para evitar las situaciones que le causan estrés.
Dos estereotipos de una misma sociedad donde el papel que estos cumplen es dividirla: los hombres por un lado, las mujeres por el otro, los ancianos, los niños, las personas de la ciudad, las del campo, etc. Y así nos encontramos con una sociedad absolutamente fragmentada por esta manía humana de etiquetarlo y separarlo todo.
Pese a que con el correr de los años se intenta dar una imagen más abierta, basta que nos sentemos frente al televisor por alrededor de una hora para encontrarnos con que las cosas no han cambiado tanto y que en realidad, seguimos tan embadurnados de los estereotipos impuestos por el sexismo como hace siglos.



Estereotipo en la Educación
A lo largo de la historia de los países se crean estereotipos que sirven para entender las diferentes etapas y transmitir una versión lineal de la historia. En Argentina alguno de los estereotipos históricos son:
*El Nativo Americano: un estereotipo creado desde la visión de los conquistadores, donde los pueblos originarios eran analfabetos (pese a que en algunos casos tenían una escritura propia), salvajes (sus costumbres, tan alejadas de las que traían los conquistadores, les resultaban imposibles de comprender) e incivilizados (al carecer de ciudades se los consideraba rudimentarios y poco preparados para la vida en sociedad, cuando en realidad los hechos demuestran que este estereotipo estaba muy lejos de la realidad).
*El Gaucho: también desde la visión de los europeos, el estereotipo de los gauchos estaba formado por atributos similares que el de los nativos. De hecho, gracias a la difusión de dichos estereotipos es que este colectivo fue utilizado para luchar a favor de ideas que ciertamente no los representaba.
*Inmigrantes: A partir de la llegada de enormes contingentes de personas que venían en busca de una tierra más próspera donde vivir (segunda mitad del siglo XIX), se creó un nuevo estereotipo en el país, el de los extranjeros, los cuales fueron diferenciados de acuerdo a su lugar de procedencia. Los inmigrantes venidos de España sin importar el lugar exacto de donde partieron, recibieron el nombre de “gallegos” y se los calificaba como poco inteligentes y testarudos. A los italianos se los denominaba “tanos” y se los consideraba como ruidosos y poco trabajadores. A los provenientes de países anglosajones se los llamaba “gringos” y a los rubios, ya fueran suizos, rusos, alemanes, belgas o polacos, “rusos”.


Definicion de  Estereotipo:
un estereotipo consiste en una imagen estructurada y aceptada por la mayoría de las personas como representativa de un determinado colectivo. Esta imagen se forma a partir de una concepción estática sobre las características generalizadas de los miembros de esa comunidad.
En sus orígenes, el término hacía referencia a la impresión obtenida a partir de un molde construido con plomo. Con el correr de los años, su aplicación se volvió metafórica y comenzó a utilizarse para nombrar a un conjunto de creencias fijas que un grupo tiene sobre otro. Se trata de una representación o un pensamiento inalterable a lo largo del tiempo, que es aceptado y compartido a nivel social por la mayoría de los integrantes de un grupo.
Según la definición que se recoge en la RAE, un estereotipo consiste en una imagen estructurada y aceptada por la mayoría de las personas como representativa de un determinado colectivo. Esta imagen se forma a partir de una concepción estática sobre las características generalizadas de los miembros de esa comunidad.
En sus orígenes, el término hacía referencia a la impresión obtenida a partir de un molde construido con plomo. Con el correr de los años, su aplicación se volvió metafórica y comenzó a utilizarse para nombrar a un conjunto de creencias fijas que un grupo tiene sobre otro. Se trata de una representación o un pensamiento inalterable a lo largo del tiempo, que es aceptado y compartido a nivel social por la mayoría de los integrantes de un grupo.

Los estereotipos pueden ser de tipo sociales (de acuerdo a la clase social de la que procedan. Ej: chetos), culturales (de acuerdo a las costumbres que tengan. Ej: fascistas) o raciales (de acuerdo al grupo étnico del que formen parte. Ej: judíos). De todas formas, los estereotipos suelen formarse uniendo estas tres características, por lo que es muy difícil separarlos completamente unos de otros. Cabe señalar también que existen estereotipos vinculados a la religión, como aquel que define a los judíos como avaros.
En el ambiente artístico o literario los estereotipos aparecen como escenas obvias o personajes que abundan en clichés. Las películas norteamericanas, por citar un caso, suelen presentar diversos estereotipos, tales como los relacionados con personas del extranjero, por ejemplo: los villanos antes eran soviéticos, hoy son árabes y los marginales suelen ser latinos.
El uso más frecuente del término está asociado a una simplificación que se desarrolla sobre comunidades o conjuntos de personas que comparten algunas características. Dicha representación mental es poco detallada y suele enfocarse en supuestos defectos del grupo en cuestión. Se construyen a partir de prejuicios respecto a la persona que proviene de una cierta zona del mundo o que forma parte de un determinado colectivo. Dichos prejuicios no son expuestos a la experimentación y por lo tanto, la mayoría de las veces ni siquiera son fieles al bagaje identitario del grupo al que se encuentran ligados.
Por ejemplo: afirmar que los argentinos son soberbios o que los españoles son ignorantes es reproducir un estereotipo que sólo sirve para discriminar y agredir a las personas de dichas nacionalidades. Cuando dichos pensamientos están muy extendidos, la única forma de revertirlos es a través de la


martes, 24 de noviembre de 2015

Bienvenida: Hola yo soy Aranza Sandoval, mucho gusto. 
Espero y les guste mi blog y si les interesa el tema.
Gracias...